Por
Luciano Giusti
Jueves, 4 de Enero del 2024
El taller de Juan Doffo
Corría el verano del año 2004, cuando por intermedio del artista Ernesto Bertani quien me dio su teléfono, me encontré con Juan en su taller. Le llevé algunos dibujos que había hecho recientemente. En esa época había retomado el dibujo para tratar de alejarme de una fuerte angustia que me perseguía. Eran abstracciones automáticas o algo por el estilo. Estaban en su mayoría realizados con lápices, lapiceras Parker y diversos colores de tintas. Era un mismo tipo de dibujo que hacía en el colegio secundario cuando me aburría en clase. Atrás había quedado mi carrera universitaria y a los tumbos me movía por el medio audiovisual y laboral, sin encontrar un lugar específico. Lo primero que Juan me preguntó fue por qué quería participar de su taller. De alguna forma le conté lo de mi angustia. Al final de la entrevista me respondió: “espero pueda ayudarte”.
Un tiempo después esa angustia casi había desaparecido. Se transformó en cuadros, dibujos, exposiciones, amistades, mi taller…