Manifiesto Imperfecto
Este manifiesto nace de la mancha en el lugar donde no debiera estar. De la figura deforme que contradice nuestra idea de la imagen normal. Es ese cielo de un color imposible y esa nube que parece un flan mixto. Es el árbol sin gracia (ningún árbol no la tiene). Es también esa nariz que se pasó de perfecta y parece un túnel o dos. Es ése volumen insulso, que no dice nada, la línea que no es recta, la perpendicular inclinada, la armonía que no lo es, el conjunto que se cae hacia un lado, el horror en la cara de un dibujante técnico, el pájaro tieso, como si fuera de piedra, como si fuera alguna vez a volar siendo de piedra.
Este manifiesto es todas esas situaciones en las que algo arruina el todo o una parte. Algo que dice, que señala, insiste en advertir que el conjunto no es perfecto, porque allí está la imperfección gritando ¡Ey! ¡Acá estoy! No te hagas el/la que no me ves. Soy la cosa que lamenta contradecirte. Y la muerte del arte y el arte muerto. Y este derrotero hasta el último aliento de vida.