Por
Luciano Giusti
Miércoles, 23 de Marzo del 2022
Un hombre bueno
Estábase el poeta
junto a un hueco
donde el eco,
dictábale que era
la parada del 61.
Alrededor de ninguno
masturbaba pensamientos,
lentos, penosos
como ojos de oso.
Pasábase el tiempo
y la vida inerte,
cuando para su desconcierte,
un hombre bueno advirtióle:
“El 61, como ninguno,
ya no para ahí,
para en la esquina”.
Díjole y desvanecióse.
El poeta caminó
hasta allí pensando en
un hombre bueno,
en la ciudad veneno.