Miércoles, 23 de Marzo del 2022

Un hombre bueno

 

Estábase el poeta

junto a un hueco

donde el eco,

dictábale que era

la parada del 61.

Alrededor de ninguno

masturbaba pensamientos,

lentos, penosos

como ojos de oso.

Pasábase el tiempo

y la vida inerte,

cuando para su desconcierte,

un hombre bueno advirtióle:

“El 61, como ninguno,

 ya no para ahí,

para en la esquina”.

Díjole y desvanecióse.

El poeta caminó

hasta allí pensando en

un hombre bueno,

en la ciudad veneno.